Luego de dejar pasar las cosas como agua tibia sobre mis manos en una noche de frio, crei haber despertado y conocido a mi interprete soñador cosa rara para los viajeros, de esos que exploran mentes humanas y cuerpos extraños. (Te comaprto mi concepto).
En una tarde lluviosa me detuve a explorar su interior, millones de colores rodeaban su ser donde el rojo prevalecia y le pregunte... con una mirada vacia me respondio no supe que decir, yo que creia que titiritear del frio era un dolor espontaneo.
Deje a un lado la curiosidad que quiso destruirme al pasar el tiempo, tras rotundos cambios de humor quise aprender de ti...
Me fui de viaje por tu ser pero cuando iba por la entrada me tropece y nadie ayudó...
Aun no aprendo de tí.
Sonrio y me sonroja lo necia que soy, es que todavia creo en esos dichos bobos "el que persevera alcanza". Sabiendo que el positivismo fue creado para disminuir el sentimiento de desgracia humana.
Aun no aprendo de tí.
Tropiezo entre tu palabras y tu obscura ausencia, regreso cuando quieras y expongo lo que tengo (no es mucho), y es quizas por eso que aun no he aprendido de tí.
porque no esperar es solo perderse en el tiempo.
Y rodear tus brazos a lo vano te ha hecho un hueco del que pronto saldras.
(otra vez yo...!)
Cometiendo el delito de perderme en sus ojos y busca de nuevo a mi interprete arruinandolo por pequeñas partes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario